muda. (Del lat. mutus).

viernes, 31 de julio de 2009

Y entonces desde el silencio absoluto, y como el resultado más perfecto de toda la desesperación, derramó una lágrima.

sueño. (Del lat. somnus).

Y entonces aspiró, y al tiempo que sacó el aire movió también el brazo para quitarse de encima la cobija. Se incorporó y permaneció sentada sobre la cama, encorvada.

Sus ojos de frente a sus pies y muslos, y los cabellos sobre la cara. Sin conciencia puso la palma de su mano izquierda sobre el colchón, y el peso de su torso se depositó inclinándole más el cuerpo. Sin escuchar la calle, los vecinos, el aire, los mosquitos en la casa; sin ver al gato atravesando la puerta de la recámara, la tarde nublada que buscaba entrar por la ventana entreabierta, la grieta en la pared.

Le quitó a su brazo izquierdo el peso que sostenía desde hacía no sé cuánto, se recargó entonces en su costado, la cabeza en la almohada; cerró los ojos y con la mano derecha volvió a jalar la cobija. Todo parecía mucho menos complicado ahora.

limbo. (Del lat. limbus).


Y entonces decidí que... bueno no, no decidí.

abrazo.

domingo, 19 de julio de 2009

Es entonces cuando las palabras se agolpan tras la frente; y la conciencia las mira, las manosea, las elige, las reprime y las reordena sin resultados. La realidad no sólo danza, sino que sabe hacer magia, y si un día está debajo de su pañuelo satinado la oportunidad de acariciarle los cabellos al cariño, probablemente en un descuido de nuestra atención, justo en el momento siguiente, esa oportunidad ya no esté.


Tras la sorpresa es que mis palabras se ponen sus mejores tonos, compitiendo unas con otras para ser elegidas y dichas. Ninguna me convence de darle voz, y sus mayores esfuerzos sólo me provocan esto, que talvez nunca leas.

cambio. (Del lat. tardío cambium).

martes, 14 de julio de 2009

Y entonces ya no me sentía tan enojada. El coraje, el ego lastimado y la incomprensión de lo que había pasado... ya no estaban. O ya no importaban. Después de tardes soleadas y tormentosas, de días de muchos sinsaberes y algunos sinsabores, volvió a ser un poquito como antes.

Debe ser la vida quien nos siembra ideas sin que nos demos cuenta, y nos regala anteojos que le quita a otros a escondidas; debe ser el tiempo quien redondea nuestras aristas y matiza nuestros claroscuros.

Y todo para que al final, un día caigamos en la cuenta de que no era nuestra enemiga, sino nuestra aliada.

parecido. (Del part. de parecer).

lunes, 13 de julio de 2009

"... Husein, en cambio, se negó a admitir su culpabilidad, exigió hablar con un abogado, y se enfrenta ahora a hasta 40 latigazos, la pena ordinaria por vestirse de manera "indecente" según la interpretación de la sharia vigente en Jartúm." El País


Y enton's la noticia era

que habían sido más de veinte

cuarenta, siendo precisos,

los golpes por indecente.


Si hubiese sido prudente,

y agachado la cabeza,

no le achacarían cordura

sino cobardía y bajeza.


Se respeta, no está en duda,

sea insurrecta y temeraria.

¡Pero que no por rebelde

le valga madre la Sharia!


Puede ser casualidad

(pero en ley no hay excepciones)

que lleven el mismo nombre,

¡y ambos tengan pantalones!

espejo. (Del lat. specŭlum).

viernes, 10 de julio de 2009
Y entonces me estrellé contra el espejo, quebrándolo. Un solo golpe para que se cayera en pedacitos que quedaron regados en el piso y clavados en mis brazos y mis piernas sin ningún orden, incrustados en la cara y el torso y que me dejaban igual: en pedazos.

.sozadep ne :laugi nabajed em euq y osrot le y arac al ne sodatsurcni ,nedro núgnin nis sanreip y sozarb sim ne sodavalc y osip le ne sodager noradeuq euq soticadep ne areyac es euq arap eplog olos nU .olodnárbeuq ,ojepse le artnoc éllertse em secnotne Y

Entonces pasé junto al espejo limpísimo. Mi vestido estaba arrugado y tenía manchitas de tierra y caramelo que por las prisas no había visto. Subí las escaleras corriendo y fui a buscar un cambio de ropa. Al fin todavía es temprano, y me da tiempo de quitar el espejo del paso: podría causar algún accidente.

hojas. (Del lat. folĭa, pl. n. de folĭum)

jueves, 9 de julio de 2009
Y entonces me desplomé. Caí de rodillas sobre la hojarasca y durante muchos minutos no pude levantarme, así que junto con ellos no quedó más remedio que jugar con las hojas que durante casi cuarenta años habían caído de los árboles. Moverlas, levantarlas, cambiarlas de lugar.

Poco a poco quitábamos decenas de hojas secas, y yo recuperaba la fuerza en las piernas al tiempo que quedaba al descubierto el lugar donde pensamos haber enterrado a un muerto. Al final me levanté, canté y corrí contenta, pues debajo de las hojas, todo estaba lleno de flores.

inicio. (Del lat. initĭum)

martes, 7 de julio de 2009
Y entonces pasó que sentí la necesidad de crearme un mundo aparte, de construirle una casita a mi álter-ego para que hiciera sus fiestas y armara su desmadrito sin más consecuencias negativas que las que pudiese tener en su mundo paralelo.

A veces me acuerdo mucho de una cita que apenas volví a topar, y que en realidad no decía lo que según yo decía (truquillos de la memoria, ¿eh?), pero que de todas maneras se me antoja poner ahorita, nomás porque lo dijo un ángel ateo y materialista:

"Vamos a fundar un lugar racional [...]donde los espíritus aprecien la verdad, el intelecto y la razón por encima de todo. Una comunidad de espíritus objetivos, secos, fríos, que coloquen la búsqueda de conocimiento por encima del capricho, del mimo, del esteticismo y del hedonismo, y por encima de la moral." Paulo Marinus Prikker en La cosa No-Dios.

Y bueno... la cosa aquí es empezar, el tópico utópico, la realidad aparte, el universo paralelo; ser racional y respetuosa de las verdades, pero también (¡qué chinga'os!) caprichosa, esteta y hedonista.