vida. (Del lat. vita).

lunes, 23 de noviembre de 2009

Y entonces me desvanezco

muero, y vuelvo de la muerte;

y habiendo cruzado el puente

vuelvo a donde pertenezco:


donde talvez tú me esperas,

o de donde te hayas ido

dejándome en el olvido

justo antes de que te mueras.


Mátame por un segundo,

que me lleve tu siniestra

-que ha resultado más diestra-

al portal del inframundo.


Pero cuando regresemos

de la muerte que embelesa,

por favor, vuelve a esta pieza

en donde ahora yacemos.

ropa. (Del gót. *raupa)


Y entonces, como otras veces,

cuando el mundo está durmiendo

vamos luego comprendiendo:

no todo es lo que parece.


Ambos estaban cansados

las horas ya les pesaban

pero los dedos paseaban

por la piel ajena, vagos.


Y al tocarse como ciegos,

poco a poquito los pulsos

corrían, hasta hacer convulsos

a los dos cuerpos en juego.


Las ropas, que ya eran pocas,

caían rápidas al suelo

viendo a sus dueños en duelo

de piernas, brazos y bocas.


Testigos de tanto brío,

la blusa, la camiseta,

del pantalón la bragueta

abierta, el piso tan frío...


Quizás nadie lo creería,

pero sobre el azulejo,

de la cama un fiel espejo,

la escena se repetía.


La camiseta aprendía

a acariciar a la blusa

que inicialmente confusa

a los roces ya cedía.


Y así, la blusa y la dama,

la camiseta, el varón,

igual falda y pantalón,

arriba y bajo la cama.


Pero mañana el destino

será el cesto, ¡ropas sucias!

Para estar juntos -argucias

de la vida y los caminos-.

camino. (Del celtolat. cammīnus, voz de or. hisp.; cf. celtíbero camanon).

viernes, 25 de septiembre de 2009
Y entonces los caminos se cruzan por tiempos siempre limitados y de cierta manera incontrolables. Si es que hemos dejado de caminar al mismo ritmo, es probable que con el paso de los días alguna de nuestras veredas tome un atajo y nos sepamos de nuevo; si tuvimos que andar en direcciones distintas, talvez la realidad dance y nos proponga acompañarnos durante otros pasos. Pero si eso no pasa, si alguna vez pasamos corriendo frente al otro, quizás (y es sólo una posibilidad) después note que tu pasar alteró mi rumbo.

paso. (Del lat. passus).

jueves, 24 de septiembre de 2009

Entonces fui sacudida
por la nota de tristeza
de quien no dio a la tibieza
autoridad en su vida,
de quien vi que la medida
para vivir satisfecho
no era dinero haber hecho,
sino haber reído tanto
que la palabra “quebranto”
no se acomode en el pecho.

¿Por qué es cuando se ha llorado,
cuando las lágrimas corren,
que esperamos que se borren
las lejanías y el pasado?
No está el camino trazado,
de andar no hay sólo una forma
al contario: se transforma
cada vez que dos se encuentran
y con gozo o pena muestran
que acompañarse es la norma.

décima. (Del lat. decĭmus).


Y entonces desde el conflicto



que generan en la vida



la mudanza y la partida,



y el cambio que tan estricto



da el destino como edicto,



busco la palabra en rima



que amorosamente exprima



los dolores que callados



esperan tras los vallados



que en un verso los exima.

música. (Del lat. musĭca, y este del gr. μουσική).

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Y entonces dejo que mis ojos reiteren las palabras que otros dicen, y que yo no me atrevo a mencionar; las que con música hablan bocas distintas a la mía, y a las que quizás hagas más caso.

llanto. (Del lat. planctus).

domingo, 13 de septiembre de 2009

Y entonces con la cadencia de un río cuesta abajo, las lágrimas corrieron toda la tarde, acariciando roquitas lisas, y arrastrando hojas de sauces mientras besa sus raíces. Así cayeron la tarde entera, y la noche y la mañana siguiente; y hasta este momento no ha habido nadie que pueda detener el llanto, ni consolar al triste y conmovido cielo.

suficiente. (Del lat. sufficĭens, -entis).

sábado, 8 de agosto de 2009

Y entonces fui una de las cosas más hermosas en su vida, y aunque quizás después tengamos que dejar una pata en la trampa para seguir vivos... ya nada importó.

muda. (Del lat. mutus).

viernes, 31 de julio de 2009

Y entonces desde el silencio absoluto, y como el resultado más perfecto de toda la desesperación, derramó una lágrima.

sueño. (Del lat. somnus).

Y entonces aspiró, y al tiempo que sacó el aire movió también el brazo para quitarse de encima la cobija. Se incorporó y permaneció sentada sobre la cama, encorvada.

Sus ojos de frente a sus pies y muslos, y los cabellos sobre la cara. Sin conciencia puso la palma de su mano izquierda sobre el colchón, y el peso de su torso se depositó inclinándole más el cuerpo. Sin escuchar la calle, los vecinos, el aire, los mosquitos en la casa; sin ver al gato atravesando la puerta de la recámara, la tarde nublada que buscaba entrar por la ventana entreabierta, la grieta en la pared.

Le quitó a su brazo izquierdo el peso que sostenía desde hacía no sé cuánto, se recargó entonces en su costado, la cabeza en la almohada; cerró los ojos y con la mano derecha volvió a jalar la cobija. Todo parecía mucho menos complicado ahora.

limbo. (Del lat. limbus).


Y entonces decidí que... bueno no, no decidí.

abrazo.

domingo, 19 de julio de 2009

Es entonces cuando las palabras se agolpan tras la frente; y la conciencia las mira, las manosea, las elige, las reprime y las reordena sin resultados. La realidad no sólo danza, sino que sabe hacer magia, y si un día está debajo de su pañuelo satinado la oportunidad de acariciarle los cabellos al cariño, probablemente en un descuido de nuestra atención, justo en el momento siguiente, esa oportunidad ya no esté.


Tras la sorpresa es que mis palabras se ponen sus mejores tonos, compitiendo unas con otras para ser elegidas y dichas. Ninguna me convence de darle voz, y sus mayores esfuerzos sólo me provocan esto, que talvez nunca leas.

cambio. (Del lat. tardío cambium).

martes, 14 de julio de 2009

Y entonces ya no me sentía tan enojada. El coraje, el ego lastimado y la incomprensión de lo que había pasado... ya no estaban. O ya no importaban. Después de tardes soleadas y tormentosas, de días de muchos sinsaberes y algunos sinsabores, volvió a ser un poquito como antes.

Debe ser la vida quien nos siembra ideas sin que nos demos cuenta, y nos regala anteojos que le quita a otros a escondidas; debe ser el tiempo quien redondea nuestras aristas y matiza nuestros claroscuros.

Y todo para que al final, un día caigamos en la cuenta de que no era nuestra enemiga, sino nuestra aliada.

parecido. (Del part. de parecer).

lunes, 13 de julio de 2009

"... Husein, en cambio, se negó a admitir su culpabilidad, exigió hablar con un abogado, y se enfrenta ahora a hasta 40 latigazos, la pena ordinaria por vestirse de manera "indecente" según la interpretación de la sharia vigente en Jartúm." El País


Y enton's la noticia era

que habían sido más de veinte

cuarenta, siendo precisos,

los golpes por indecente.


Si hubiese sido prudente,

y agachado la cabeza,

no le achacarían cordura

sino cobardía y bajeza.


Se respeta, no está en duda,

sea insurrecta y temeraria.

¡Pero que no por rebelde

le valga madre la Sharia!


Puede ser casualidad

(pero en ley no hay excepciones)

que lleven el mismo nombre,

¡y ambos tengan pantalones!

espejo. (Del lat. specŭlum).

viernes, 10 de julio de 2009
Y entonces me estrellé contra el espejo, quebrándolo. Un solo golpe para que se cayera en pedacitos que quedaron regados en el piso y clavados en mis brazos y mis piernas sin ningún orden, incrustados en la cara y el torso y que me dejaban igual: en pedazos.

.sozadep ne :laugi nabajed em euq y osrot le y arac al ne sodatsurcni ,nedro núgnin nis sanreip y sozarb sim ne sodavalc y osip le ne sodager noradeuq euq soticadep ne areyac es euq arap eplog olos nU .olodnárbeuq ,ojepse le artnoc éllertse em secnotne Y

Entonces pasé junto al espejo limpísimo. Mi vestido estaba arrugado y tenía manchitas de tierra y caramelo que por las prisas no había visto. Subí las escaleras corriendo y fui a buscar un cambio de ropa. Al fin todavía es temprano, y me da tiempo de quitar el espejo del paso: podría causar algún accidente.

hojas. (Del lat. folĭa, pl. n. de folĭum)

jueves, 9 de julio de 2009
Y entonces me desplomé. Caí de rodillas sobre la hojarasca y durante muchos minutos no pude levantarme, así que junto con ellos no quedó más remedio que jugar con las hojas que durante casi cuarenta años habían caído de los árboles. Moverlas, levantarlas, cambiarlas de lugar.

Poco a poco quitábamos decenas de hojas secas, y yo recuperaba la fuerza en las piernas al tiempo que quedaba al descubierto el lugar donde pensamos haber enterrado a un muerto. Al final me levanté, canté y corrí contenta, pues debajo de las hojas, todo estaba lleno de flores.

inicio. (Del lat. initĭum)

martes, 7 de julio de 2009
Y entonces pasó que sentí la necesidad de crearme un mundo aparte, de construirle una casita a mi álter-ego para que hiciera sus fiestas y armara su desmadrito sin más consecuencias negativas que las que pudiese tener en su mundo paralelo.

A veces me acuerdo mucho de una cita que apenas volví a topar, y que en realidad no decía lo que según yo decía (truquillos de la memoria, ¿eh?), pero que de todas maneras se me antoja poner ahorita, nomás porque lo dijo un ángel ateo y materialista:

"Vamos a fundar un lugar racional [...]donde los espíritus aprecien la verdad, el intelecto y la razón por encima de todo. Una comunidad de espíritus objetivos, secos, fríos, que coloquen la búsqueda de conocimiento por encima del capricho, del mimo, del esteticismo y del hedonismo, y por encima de la moral." Paulo Marinus Prikker en La cosa No-Dios.

Y bueno... la cosa aquí es empezar, el tópico utópico, la realidad aparte, el universo paralelo; ser racional y respetuosa de las verdades, pero también (¡qué chinga'os!) caprichosa, esteta y hedonista.